“Dividir es el verbo
que más le gusta
conjugar a los colombianos”.
Simón Bolívar
Causa admiración que ninguno de los gobernadores a cuyos departamentos le quitarían territorio para crear el nuevo departamento de la Depresión Momposina saluden esa idea tan absurda y no se opongan. Y de los respectivos alcaldes, mejor no hablar.
Absurda porque los millones de problemas que padece esta región incluso desde antes de nacer sólo cambiarían de nombre y de lugar. Los políticos que siempre han robado en los 3 departamentos que serían mutilados para la creación del nuevo, seguirían robando con otros nombres y quizás con los mismos apellidos.
Se extraña uno del hecho que ningún gobernador cuyo departamento sería desmembrado asumiera la culpa del abandono histórico y paliara en algo esa triste situación, proponiendo, por ejemplo, una Gerencia para los 3 sures que coordine la inversión en este territorio lleno de esperanzas, de riquezas, de gente talentosa y noble, de brujas y hechiceras. Los gobernadores ni se inmutan ni se imputan como si ese proyecto no afectara a su jurisdicción. ¡Claro que la afecta!: si le llegaban 1000 pesos del presupuesto de la nación le llegarán 500, por decir algo. Y si con 1000 nunca hacen nada mucho menos con la mitad.
Aunque el Departamento del Magdalena alguna vez nombró un funcionario para atender la problemática de su territorio sur. Nunca hizo nada. Situación que no extraña porque siempre la apatía del gobierno departamental por esta parte del departamento es lo que lo ha caracterizado. Y ahora peor porque no tenemos gobernador y quien sabe hasta cuándo…
Todos los dirigentes políticos de las respectivas zonas de los 3 departamentos y algunos líderes, desean que los 3 sures sea un departamento con el nombre de Depresión Momposina. Pero ¿Qué gana esta vasta y rica región consiguiendo autonomía si la corrupción y la politiquería que siempre nos ha acompañado sólo cambiará de nombre y seguirá con nosotros? Tanto, que no nos hemos levantado muy bien por las madrugadas y ya está la bendita corrupción y la politiquería sucia y matrera reclamándonos el tinto sagrado de las 4 de la mañana como si fuera una obligación…
Para que nos pase como a los diferentes municipios que se han separado de su antigua cabecera dizque para progresar y hoy se les ve agonizando que no alcanzan un respiro a otro, mejor que nos dejen como estamos.
Ya me imagino, si este proyecto ve la luz, a lo politiqueros de siempre con su hipocresía de siempre, reclamando la paternidad del sueño hecho realidad, ahogándose en la posible futura capital, Mompox, de calor y de avaricia al ver que cuando se da vida a un ente nuevo, todo hay que crearlo, desde la portería para arriba y el presupuesto es muy generoso y hay de donde robar. ¿Y los problemas? Sí, aquellos por lo que se quiso separar del antiguo patrón? Ah, esos que esperen. Que no jodan tanto. Lo importante es la burocracia y el dejar todo para el domingo, que es lo que le copiarían a sus colegas de algunos de los departamentos costeños.
No hay necesidad de dejar a los departamentos de Bolívar, Cesar y Magdalena como un cuaderno cuadriculado de escolar: hecho cuadritos, hecho pedacitos. Lo que falta es un gobernador en los respectivos entes territoriales que tenga los pantalones bien puestos y cree planes, proyectos concretos, para sus respectivos sures. Se puede organizar una gerencia que canalice los recursos y se garantice su inversión y que no vaya solamente para financiar las fiestas de corralejas y de agrupaciones musicales y los niños que sigan muriéndose de hambre, sus habitantes sin vías ni salud, pero nos engañan con el guayabo eterno que siempre dejan las fiestas patronales auspiciadas (para eso sí hay recursos) por las alcaldías.
Ganas. Eso es lo que falta en esta región olvidada de Dios. Si los gobernadores y alcaldes quisieran y amaran su región, estas tierras serían un paraíso donde todo tendría cobertura al 100%. Pero como eso no conviene porque después ¿cuál sería la excusa para robar si todo está hecho y garantizado?. Entonces mejor que dejemos así, qué carajos…
Seguro que el Congreso apoyará el proyecto. Ahí hay unos cuantos voticos para los politiqueros de siempre y habrá un presupuesto de “donde tomar prestado”. Y como sucede siempre: “unos toman tragos pero a otros es a quienes les da el guayabo”. A las asociaciones que de buena fe pelean por esta realidad, los ladrones de cuello blanco las ignorarán cuando todo eso cuaje y la tirarán al olvido y todo será como siempre ha sido en estos sures: tristeza, ruina y desolación.
FABIO FERNANDO MEZA
En este Blog encontrarán columnas de opinión sobre la actualidad del Corregimiento de San Fernando y el municipio de Santa Ana, Magdalena; Sobre el Departamento del Magdalena y la actualidad nacional. También encontrarán crónicas sobre la música vallenata, su historia y sus protagonistas. Además, mis relatos cortos que han sido premiados a nivel nacional e internacional
martes, 25 de enero de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
CANTANTES VALLENATOS COMPROMETIDOS CON DIFERENTES CAUSAS SOCIALES



SILVESTRE DANGOND CORRALES: A este cantante famoso por su versatilidad, energía y talento, no le gusta hablar del lado noble de su vida. Sólo actúa en consecuencia. Dice que no toca el tema porque sus enemigos piensan que es otra manera de hacerse publicidad.
Pero a Carlos Alberto Bloom Urbina, su representante, sí le sacamos algo en contra de la voluntad de su representado: “Silvestre tiene una Fundación que se llama ‘Silvestristas de Corazón Grande’, la cual ha desarrollado varias actividades, una de ellas ayudar a los niños más desfavorecidos y pobres del Departamento del Cesar, además, se realizó el 15 de Diciembre una actividad con los niños especiales o de síndrome de Down. El 18 de Diciembre estuvo colaborando con La Teletón en horas de la tarde en Bogotá. El 21 de Diciembre estuvimos colaborando al lado de la Gobernación del Cesar a los damnificados por el invierno”.
Lo que no nos dijo Carlos Bloom ni Silvestre, es que a cuanto evento benéfico lo invitan el cantante deja tirado lo más bonito y sale corriendo para allá sin importar la distancia o el tiempo para aportar su granito de arena.
PETER MANJARRÉS ROMERO: Desde sus inicios, Peter Manjarrés y Sergio Luis Rodríguez se han caracterizado por su espíritu solidario y colaborador. Conscientes de la responsabilidad social que tienen como artistas, en muchas ocasiones han hecho aportes a causas que han solicitado formalmente su colaboración. El año anterior, el excelente cajero y cantante Peter y el rey Sergio, se vincularon activamente a las actividades que se adelantaron en todo el país con el objetivo de recaudar fondos para los damnificados de la ola invernal. Precisamente, en una subasta realizada en la ciudad de Bogotá, organizada por ‘Dar por Colombia’ se logró subastar entre muchos artículos y donaciones significativas provenientes de reconocidas figuras nacionales y extranjeras, el aporte hecho por estos artistas: Una serenata. 8 millones de pesos fue el valor que canceló el ganador por este premio.
Rafael Díaz Rivero, el activo y eficiente Jefe de Prensa de la agrupación dice que “También, a través de sus perfiles oficiales en las redes sociales de mayor importancia actualmente como son twitter y facebook, han manifestado su compromiso con varias fundaciones y organizaciones sin ánimo de lucro convirtiéndose en multiplicadores de información, generando con esto que la difusión de alguna campaña social pueda ser vista por más de 65 mil personas que los siguen en estas comunidades virtuales logrando mayor impacto. Además, anualmente en el mes de diciembre, mis artistas seleccionan aproximadamente 300 niños de escasos recursos de su natal Valledupar para obsequiarles aguinaldos y compartir un rato agradable con ellos”. (Fotografía cortesía de la emisora del Ejército Nacional)
JORGE CELEDÓN GUERRA: Este cantor guajiro, serio, responsable y con mucha sensibilidad, no habla de sus grandes contribuciones sociales. Hemos investigado un poco y supimos que, por ejemplo, el pasado 16 de diciembre, Jorge Celedón y Jimmy Zambrano, donaron un concierto en la plaza de Sahagún, Córdoba, con el fin de recaudar fondos para la construcción de una vivienda para una familia de recicladores integrada por 28 personas. Asimismo, donaron un acordeón con el cual se grabaron las canciones Ay Hombe y Cuatro Rosas, para una subasta por los damnificados del invierno en una actividad que organizó la periodista Isabella Santodomingo. Paul Bolaño, su Jefe de Prensa, comenta que “Jorge Donó un concierto en beneficio de los soldados heridos en combates en Yopal, Casanare”. Amén de todo lo que hacen y callan para mantener el bajo perfil y discreción que Celedón exige.
BETO ZABALETA Y BETO VILLA: Estos grandes artistas del vallenato también se han unido a sus colegas para contribuir con ayudas a fundaciones y personas necesitadas. Freddy Rafael Ramos Hernández, su representante, cuenta que “la organización musical los Betos del vallenato en su parte social colaboran permanentemente con logística en todas las calamidades o eventos catastróficos que se han presentado en nuestro país. En la actual coyuntura invernal, a través de nuestros amigos hemos canalizado ayudas médicas, mercados, ropa, etc., que han sido donadas en varias poblaciones del departamento del Atlántico y Magdalena. Estamos dispuestos también a presentarnos artísticamente, totalmente gratis, en un evento para recaudar fondos para los damnificados de la contingencia invernal. De hecho Beto Zabaleta fue el primer artista vallenato en hacer la convocatoria para lo pertinente”.
FARID ORTIZ: Este cantante desde hace 4 ó 5 años para la temporada escolar, se dedica a obsequiar kits escolares a los estudiantes pobres tanto de Valledupar como de municipios del centro del departamento del Cesar donde es ídolo indiscutible.
DIOMEDES DÍAZ MAESTRE: Polémico, querido, odiado, venerado…, todo lo que se quiera, pero es Diomedes Díaz. Y como todo descendiente de Guajiros es noble y de llanto fácil, sobre todo cuando se siente impotente sin poder ayudar a todos los que quisiera. En su casa de Valledupar muchas personas hacen filas con las facturas de los servicios públicos para que “el Cacique” como le llaman, les regale el dinero necesario para cancelarlas. Él sale a recibirlos y a todos les colabora. Tanto es la emoción de sentir hacer el bien que olvida pagar sus propias cuentas, por lo que no es extraño ver a los técnicos de la energía o agua cortándole los servicios. Hubo una época en la que todo lo regalaba. Cuando pasó por momentos difíciles muchos de aquellos a quien hizo o ayudó a ser ricos, le dieron la espalda. Pero aún hoy nadie que le pida ayuda se va con las manos vacías.
“PONCHO” ZULETA DÍAZ: Tiene su manera particular de ayudar constantemente. Él no habla de eso: “Es como si tienes una novia y cuentas todo lo que hacen o no hacen. Eso es muy personal”, dice. Pero es sabido que regala vacas, caballos, mulos. Que ayuda con maquinaria agrícola a quienes desean sembrar y no tienen manera de preparar el terreno. Que colabora con repuestos de maquinaria pesada. Un amigo del cantante en Santa Marta contaba la siguiente anécdota: “una vez mi hijo mayor me estaba pidiendo dinero para comprar tenis, porque se le habían roto y no podía ir al colegio a hace educación física, en esos momentos llega mi compadre Poncho y escucha. Estuvo un rato en la casa y me pide que lo acompañe al aeropuerto. Cuando se despide se mete la mano a todos los bolsillos y se saca toda la plata, me la da diciéndome que le compre los zapatos a mi hijo. Yo no la conté, pero cuando llegué a la casa se me dio por contarla, y no sólo alcanzó para comprar los zapatos, sino el uniforme de los demás muchachos, mercado y pagar servicios…”. Es normal escuchar en la costa a quienes conocen al cantante de voz privilegiada quien como él mismo dice “no sufre ni de uñero”, que es muy desprendido.
FELIPE PELÁEZ: Este cantautor vallenato no sólo es sentimental cuando escribe y canta sus canciones famosas. También lo es cuando a sus oídos llegan noticias tristes. Hace 6 meses escuchó que una casa donde funciona un albergue con niños en Soacha, Cundinamarca, estaba a punto de ser lanzado a la calle porque no tenían para pagar el arriendo y los servicios. Felipe se apersonó de la situación y desde entonces es él quien responde por todos esos gastos. El pago no puede ser mejor: la sonrisa alegre y agradecida de muchos niños que hoy incluso, han mejorado su comida y vestidos. Felipe no habla de su compromiso social con instituciones o fundaciones. Desea ser discreto. No quiere convertirlo en publicidad ni en noticia, pero escarbando aquí y allá nos encontramos con tremenda ayuda que el cantante de Maicao, Guajira, brinda en Soacha.
martes, 18 de enero de 2011
UN SOBRE PARA UNA CARTA, POR FAVOR
Todo se lo está llevando cogido por los cabellos la tecnología y lo deja tirado en cualquier rincón. Cada día es más difícil encontrar elementos que antes nos eran tan familiares y se conseguían casi silvestres.
Antes, por ejemplo, se arrancaba una hoja de cuaderno y se escribía de nuestro puño y letra cartas extensas de amores prohibidos, luego se iba a cualquier tienda se compraba un sobre y se enviaba. Así de fácil era.
Hoy nos da pereza coger un lapicero y escribir. Los abuelos que no sabían escribir y necesitaban hacerlo a sus familiares buscaban a los estudiantes o a los profesores para que les hicieran ese noble favor. Yo aprendí a redactar cartas porque se las escribía a quienes no sabían hacerlas. Todo eso acabó porque ahora hasta el acto sencillo y sublime de escribir a mano está en vía de extinción ya que todo ahora se lo dejamos al computador, cosa que antes habíamos intentado con relativo éxito con la máquina de escribir. Con ella como que hubo empate técnico. Pero el computador sí le está ganando la partida al acto de escribir a mano y nuestra pereza, feliz.
Ya nadie escribe cartas, al menos manualmente. Ahora esas confesiones se hacen por medio del teléfono celular o por Internet. Esas cartas electrónicas no tienen corazón porque el computador baila al son que le toquen y el teléfono dice lo que quiere y no lo que debe.
Las cartas de amor antes se escribían con sangre y con lágrimas como prueba del arraigo que había tenido ese sentimiento entre quienes se escribían. Incluso le incluían en el sobre pétalos de rosas fragantes y hasta mechones de cabellos perfumados.
No sólo se escribían cartas de amor. También papelitos diciendo “que si me hace el favor de mandarme el encarguito que lo necesito para completar el almuerzo…” O para terminar una amistad. “ahórrese el trabajo de llamarme su amigo…”
Nada de eso existe hoy. Y lo he sentido en carne propia cuando me he puesto a escribir una carta. Primero me resultó difícil conseguir una hoja tamaño carta con sus renglones verdes y bien delineados. La escribí. Pero terminé con un cansancio impresionante en la muñeca peor que en las clases de la Universidad, que dicho sea de paso, también se escribe poco. Aquí tengo la carta y no he podido enviarla porque no he podido conseguir un bendito sobre para meterla.
En las partes donde he preguntado por los sobres para cartas me dicen que ya no vienen porque no es rentable. No se venden. Incluso, pregunté por aquél sobre de bordes rojos y azules que decía “Por Avión” y nadie me supo dar razón. Me mandaron a las empresas de mensajerías que allá venden sobres grandes de Manila pero no los de cartas.
Por Internet encontré un aviso que me llamó la atención. Dicho aviso decía, entre otras cosas, que escribiera en una hoja de carta un deseo pero al final decía: métalo en un sobre de carta y envíelo al Apartado Aéreo… ¿existen los apartados aéreos todavía?
Si no consigo el sobre de carta en la tienda de la Señora Hortensia, en San Fernando, Magdalena, es porque de verdad estamos mal, si se tiene en cuenta que es la más antigua de mi pueblo, donde hasta hace poco se conseguían cosas raras como una vela de cebo, manteca negra, mentolín, clavos de comer y otras rarezas como el aceite de ricino, manteca de pescado, piedras de afilar, pastillas vick, un cuarto de panela, cien pesos de tabaco y cuatro onzas de azúcar…
Qué hermoso era escribir con el corazón en la mano con un lapicero de tinta roja una carta confesándole a una mujer hermosa todo lo que nos estaba ahogando el corazón, y de vuelta se recibía una carta con un párrafo donde ella decía que lo iba a pensar, sólo para que el enamorado le volviera a escribir y al final pintara dos corazones unidos entre sí con la leyenda Tu y Yo.
A veces uno quisiera que lo atropellara la tecnología para volver a coger un lápiz, tomarnos el trabajo de sacarle punta y escribir cartas así no haya sobres para enviarlas allí no más a la casa vecina.
FABIO FERNANDO MEZA
Antes, por ejemplo, se arrancaba una hoja de cuaderno y se escribía de nuestro puño y letra cartas extensas de amores prohibidos, luego se iba a cualquier tienda se compraba un sobre y se enviaba. Así de fácil era.
Hoy nos da pereza coger un lapicero y escribir. Los abuelos que no sabían escribir y necesitaban hacerlo a sus familiares buscaban a los estudiantes o a los profesores para que les hicieran ese noble favor. Yo aprendí a redactar cartas porque se las escribía a quienes no sabían hacerlas. Todo eso acabó porque ahora hasta el acto sencillo y sublime de escribir a mano está en vía de extinción ya que todo ahora se lo dejamos al computador, cosa que antes habíamos intentado con relativo éxito con la máquina de escribir. Con ella como que hubo empate técnico. Pero el computador sí le está ganando la partida al acto de escribir a mano y nuestra pereza, feliz.
Ya nadie escribe cartas, al menos manualmente. Ahora esas confesiones se hacen por medio del teléfono celular o por Internet. Esas cartas electrónicas no tienen corazón porque el computador baila al son que le toquen y el teléfono dice lo que quiere y no lo que debe.
Las cartas de amor antes se escribían con sangre y con lágrimas como prueba del arraigo que había tenido ese sentimiento entre quienes se escribían. Incluso le incluían en el sobre pétalos de rosas fragantes y hasta mechones de cabellos perfumados.
No sólo se escribían cartas de amor. También papelitos diciendo “que si me hace el favor de mandarme el encarguito que lo necesito para completar el almuerzo…” O para terminar una amistad. “ahórrese el trabajo de llamarme su amigo…”
Nada de eso existe hoy. Y lo he sentido en carne propia cuando me he puesto a escribir una carta. Primero me resultó difícil conseguir una hoja tamaño carta con sus renglones verdes y bien delineados. La escribí. Pero terminé con un cansancio impresionante en la muñeca peor que en las clases de la Universidad, que dicho sea de paso, también se escribe poco. Aquí tengo la carta y no he podido enviarla porque no he podido conseguir un bendito sobre para meterla.
En las partes donde he preguntado por los sobres para cartas me dicen que ya no vienen porque no es rentable. No se venden. Incluso, pregunté por aquél sobre de bordes rojos y azules que decía “Por Avión” y nadie me supo dar razón. Me mandaron a las empresas de mensajerías que allá venden sobres grandes de Manila pero no los de cartas.
Por Internet encontré un aviso que me llamó la atención. Dicho aviso decía, entre otras cosas, que escribiera en una hoja de carta un deseo pero al final decía: métalo en un sobre de carta y envíelo al Apartado Aéreo… ¿existen los apartados aéreos todavía?
Si no consigo el sobre de carta en la tienda de la Señora Hortensia, en San Fernando, Magdalena, es porque de verdad estamos mal, si se tiene en cuenta que es la más antigua de mi pueblo, donde hasta hace poco se conseguían cosas raras como una vela de cebo, manteca negra, mentolín, clavos de comer y otras rarezas como el aceite de ricino, manteca de pescado, piedras de afilar, pastillas vick, un cuarto de panela, cien pesos de tabaco y cuatro onzas de azúcar…
Qué hermoso era escribir con el corazón en la mano con un lapicero de tinta roja una carta confesándole a una mujer hermosa todo lo que nos estaba ahogando el corazón, y de vuelta se recibía una carta con un párrafo donde ella decía que lo iba a pensar, sólo para que el enamorado le volviera a escribir y al final pintara dos corazones unidos entre sí con la leyenda Tu y Yo.
A veces uno quisiera que lo atropellara la tecnología para volver a coger un lápiz, tomarnos el trabajo de sacarle punta y escribir cartas así no haya sobres para enviarlas allí no más a la casa vecina.
FABIO FERNANDO MEZA
¿TINTO…OBESO?
El año pasado en el marco del programa de la Recuperación de la Memoria Literaria en Colombia fue declarado el año de los poetas negros por el Ministerio de Cultura, y hubo varias manifestaciones para recordar la obra, entre otros, del momposino Candelario Obeso.
Particularmente tuve noticias del poeta negro cuando en mis épocas de estudiante de bachillerato en San Fernando, el profesor de español y literatura, Ramón Delgado Caicedo, nos leyó emocionado “La Canción del Boga Ausente”.
Este poeta bohemio e inteligente, pobre y repleto de penurias, no pudo con todas esas penas para un solo corazón y a sus 44 años se suicidó. Su cuerpo para fortuna de sus seguidores reposa en el cementerio de Mompós. Pero teniendo en cuenta que era un hombre corroncho en la Bogotá del presidente Mosquera, se abrió paso a trompadas en ese mundo cerrado de la intelectualidad cachaca y logró ser admirado y querido y eso es digno de admiración.
Este hijo natural de un rico hacendado y abogado liberal y una lavandera negra jamás olvidó sus orígenes y le cantó a ese pueblo de sus entrañas que es más que piel. Era polémico y rebelde como la sangre de su raza pero de un noble corazón. Quizás aprendió de María de la Cruz Hernández, su madre, que ya era hora de levantar la cabeza y no poner siempre la otra mejilla.
Como todo intelectual que se respete, pasaba los últimos años de su vida las verdes y las maduras y sufriendo en carne viva los desprecios de las damas santafereñas y el repudio de la sociedad ultraconservadora de ese tiempo quizás porque era costeño, o peor, por negro.
Qué bueno que a este negro que lo heredó todo de su madre, ella lavando la inmundicia que tienen por fuera y por dentro los blancos de ayer y de hoy, lo llevara con todos los sacrificios del mundo a estudiar al muy encopetado y elitista colegio Pinillos de la época de donde salió becado para la capital. Las ciencias políticas y el derecho en la universidad Nacional los cambió por las traducciones perfectas que hacía de los autores famosos de ese entonces como Shakespeare, Musset, Tennyson, entre otros. A lo mejor no era extraño que enfrentando al frío de la lúgubre capital fuera a recibir sus clases calzado con abarcas de la artesanía local y llevara para comer en el campus de la universidad suero con yuca o carne de armadillo comidas propias de estas tierras.
Obeso fue quizás un poeta maldito porque su corazón latía en contravía del de alguna mujer hermosa. Sufrió hasta el final de sus días de amores no correspondidos, pero jamás pidió ayuda a los dioses poderosos de sus antepasados africanos ni a la santería cubana para doblegar al corazón cerrero de alguna dama de la calle real del medio de la muy señora ciudad de Mompós.
Un 3 de julio de 1884 se suicidó en Bogotá dejando por ahí todos sus poemas, cuentos y traducciones que fueron recogidos en 1950 y publicados con mucho éxito.
Candelario Obeso llegó a ser amigo personal del presidente de entonces, Tomás Cipriano de Mosquera, quien le ofreció un consulado en Francia pero no se amañó y regresó pronto.
En una ocasión el poeta estaba de visita en su natal Mompós, aquí cerquita de San Fernando, Magdalena, mi tierra, y fue a una cafetería donde acostumbraba pasar mucho tiempo leyendo, conversando, mamando gallo y tomando tinto cerrero por lo que las mesoneras lindas y serviciales del lugar ya lo conocían. Una de ellas le preguntó ¿Tinto… Obeso? Él haciendo gala de su humor implacable cogió al vuelo la confusión de su apellido con el añorado deseo y le respondió con el corazón en la mano: lo último mi querida señorita…lo último.
FABIO FERNANDO MEZA
fafermezdel@gmail.com
Particularmente tuve noticias del poeta negro cuando en mis épocas de estudiante de bachillerato en San Fernando, el profesor de español y literatura, Ramón Delgado Caicedo, nos leyó emocionado “La Canción del Boga Ausente”.
Este poeta bohemio e inteligente, pobre y repleto de penurias, no pudo con todas esas penas para un solo corazón y a sus 44 años se suicidó. Su cuerpo para fortuna de sus seguidores reposa en el cementerio de Mompós. Pero teniendo en cuenta que era un hombre corroncho en la Bogotá del presidente Mosquera, se abrió paso a trompadas en ese mundo cerrado de la intelectualidad cachaca y logró ser admirado y querido y eso es digno de admiración.
Este hijo natural de un rico hacendado y abogado liberal y una lavandera negra jamás olvidó sus orígenes y le cantó a ese pueblo de sus entrañas que es más que piel. Era polémico y rebelde como la sangre de su raza pero de un noble corazón. Quizás aprendió de María de la Cruz Hernández, su madre, que ya era hora de levantar la cabeza y no poner siempre la otra mejilla.
Como todo intelectual que se respete, pasaba los últimos años de su vida las verdes y las maduras y sufriendo en carne viva los desprecios de las damas santafereñas y el repudio de la sociedad ultraconservadora de ese tiempo quizás porque era costeño, o peor, por negro.
Qué bueno que a este negro que lo heredó todo de su madre, ella lavando la inmundicia que tienen por fuera y por dentro los blancos de ayer y de hoy, lo llevara con todos los sacrificios del mundo a estudiar al muy encopetado y elitista colegio Pinillos de la época de donde salió becado para la capital. Las ciencias políticas y el derecho en la universidad Nacional los cambió por las traducciones perfectas que hacía de los autores famosos de ese entonces como Shakespeare, Musset, Tennyson, entre otros. A lo mejor no era extraño que enfrentando al frío de la lúgubre capital fuera a recibir sus clases calzado con abarcas de la artesanía local y llevara para comer en el campus de la universidad suero con yuca o carne de armadillo comidas propias de estas tierras.
Obeso fue quizás un poeta maldito porque su corazón latía en contravía del de alguna mujer hermosa. Sufrió hasta el final de sus días de amores no correspondidos, pero jamás pidió ayuda a los dioses poderosos de sus antepasados africanos ni a la santería cubana para doblegar al corazón cerrero de alguna dama de la calle real del medio de la muy señora ciudad de Mompós.
Un 3 de julio de 1884 se suicidó en Bogotá dejando por ahí todos sus poemas, cuentos y traducciones que fueron recogidos en 1950 y publicados con mucho éxito.
Candelario Obeso llegó a ser amigo personal del presidente de entonces, Tomás Cipriano de Mosquera, quien le ofreció un consulado en Francia pero no se amañó y regresó pronto.
En una ocasión el poeta estaba de visita en su natal Mompós, aquí cerquita de San Fernando, Magdalena, mi tierra, y fue a una cafetería donde acostumbraba pasar mucho tiempo leyendo, conversando, mamando gallo y tomando tinto cerrero por lo que las mesoneras lindas y serviciales del lugar ya lo conocían. Una de ellas le preguntó ¿Tinto… Obeso? Él haciendo gala de su humor implacable cogió al vuelo la confusión de su apellido con el añorado deseo y le respondió con el corazón en la mano: lo último mi querida señorita…lo último.
FABIO FERNANDO MEZA
fafermezdel@gmail.com
miércoles, 5 de enero de 2011
¡PREPÁRATE GRAPA VIEJA, QUE LO QUE TE VA ES GUAYACÁN…!
Es que la corrupción es como la grapa que entra a cualquier estaca pero con el Guayacán sí le va como perro en misa. Ahora que el departamento del Magdalena va a tener por fin gobernador, aunque sea encargado, hay esperanzas, hay Guayacán…
Aunque no se ha posesionado, el General Bonnet Locarno es de esos seres humanos que le duele su tierra y quizás en la penumbra de sus días llora al ver cómo ha quedado el departamento otrora más rico de la costa. Ahí tiene, General, la oportunidad de hacer algo en poco tiempo, si es que lo dejan. Sí, si lo deja quien ha sido suspendido, aunque no acepta su realidad.
La verdad es que el sur del departamento del Magdalena jamás sintió que tuviera gobernador. Así que si está ejerciendo, suspendido o destituido para nosotros es lo mismo.
Y no es ahora. Se pierde en la historia nuestra búsqueda por encontrar a alguien que valga la pena nombrar como el personaje que hizo algo por esta tierra del sur.
Desde que se elige Gobernador por elección popular ha sido peor el remedio que la enfermedad. Vamos de mal en peor. Pero hemos tocado fondo con los tres últimos funcionarios incluyendo al suspendido. Es que nunca estuvo. Nunca ha estado.
General, todo el departamento del Magdalena es como Ciénaga, Ciénaga es como todo el departamento del Magdalena: ruina y desolación. Ojalá usted con su mística, responsabilidad, transparencia y honestidad, ponga su sello y deje para la posteridad algo o mucho por lo que valió la pena aceptar ese cargo así fuera por un segundo.
Demuestre, General, que cuando se quiere se puede. Que cuando se gobierna para el progreso, para sentir la sonrisa de agradecimiento del paisano eso es gratificante y se alegra el alma que cuando se gobierna para unos pocos.
Es que la política se ha vuelto una empresa mezquina donde se invierte, y si se gana, se trabaja para pagar deudas y para algo extra también. Por eso se quedan los entes estatales peor de como el anterior funcionario lo dejó. Todos van es a ver qué encuentran para acabar de raspar la olla. Dije Olla, no Secretaría de Educación, por si las moscas.
¡Caramba…! ¿Por qué será que los últimos secretarios de educación o están suspendidos o los están investigando, o son congresistas o gobernadores?.
¿Y el sur del departamento? ¡Con el agua al cuello desde julio de 2010!. ¡Y nadie se dio cuenta! Mucho menos quien jugaba a ser gobernador. Él dirá, y con toda razón, que tiene muchos líos judiciales para estar pendientes de “una partida de campesinos analfabetas desagradecidos que sí joden”.
General Bonnet, no se le ocurra si quiera preguntar qué es Cormagdalena. Nadie sabe. Y mucho menos pregunte qué hacen. Ellos mismos no saben. Eso es una cosa que no tiene ni pies ni cabeza. Pero eso sí: con un batallón de gente que hace tanto que nunca hace nada. Si alguna vez han hecho algo es herir más la naturaleza en vez de cuidarla. Le digo más: Cormagdalena no existe, General. Lo único que existe con ese nombre es una oficina en Santa Ana cuyos miembros salen a los caminos a poner un aviso metálico con ese nombre sobre un árbol adhiriéndolo a él con un clavo del tamaño de su ineficacia y de su ineficiencia. Menos mal que por ahí estaba Rafael Medina Brochero y le pidió perdón….al árbol, por supuesto, y lo liberó de semejante crucifixión.
Ayy, general Bonnet, ojalá logre amansar ese potro al que se montó. Porque la tarea es grande. No es fácil depurar tantas secretarías ni aguantar la presión de los que siempre se han robado al departamento para que usted sea uno más de ellos.
Pero de lo que sí puede estar seguro el departamento en general es que habrá redención, que la ayuda a los damnificados del invierno llegará a cada persona, a cada familia, a cada pueblo, y no se utilizará para politiquería en este año de elecciones regionales, sencillamente porque al frente del departamento está un caballero. Eso es seguro. Cómo dicen en San Fernando, Magdalena: “más seguro que mango maduro en boca de puerca”.
El sur espera. Si esperó lo mucho puede esperar lo poco, que se convierte en mucho porque viene con usted, General.
FABIO FERNANDO MEZA
fafermezdel@gmail.com
ene.05.11
Aunque no se ha posesionado, el General Bonnet Locarno es de esos seres humanos que le duele su tierra y quizás en la penumbra de sus días llora al ver cómo ha quedado el departamento otrora más rico de la costa. Ahí tiene, General, la oportunidad de hacer algo en poco tiempo, si es que lo dejan. Sí, si lo deja quien ha sido suspendido, aunque no acepta su realidad.
La verdad es que el sur del departamento del Magdalena jamás sintió que tuviera gobernador. Así que si está ejerciendo, suspendido o destituido para nosotros es lo mismo.
Y no es ahora. Se pierde en la historia nuestra búsqueda por encontrar a alguien que valga la pena nombrar como el personaje que hizo algo por esta tierra del sur.
Desde que se elige Gobernador por elección popular ha sido peor el remedio que la enfermedad. Vamos de mal en peor. Pero hemos tocado fondo con los tres últimos funcionarios incluyendo al suspendido. Es que nunca estuvo. Nunca ha estado.
General, todo el departamento del Magdalena es como Ciénaga, Ciénaga es como todo el departamento del Magdalena: ruina y desolación. Ojalá usted con su mística, responsabilidad, transparencia y honestidad, ponga su sello y deje para la posteridad algo o mucho por lo que valió la pena aceptar ese cargo así fuera por un segundo.
Demuestre, General, que cuando se quiere se puede. Que cuando se gobierna para el progreso, para sentir la sonrisa de agradecimiento del paisano eso es gratificante y se alegra el alma que cuando se gobierna para unos pocos.
Es que la política se ha vuelto una empresa mezquina donde se invierte, y si se gana, se trabaja para pagar deudas y para algo extra también. Por eso se quedan los entes estatales peor de como el anterior funcionario lo dejó. Todos van es a ver qué encuentran para acabar de raspar la olla. Dije Olla, no Secretaría de Educación, por si las moscas.
¡Caramba…! ¿Por qué será que los últimos secretarios de educación o están suspendidos o los están investigando, o son congresistas o gobernadores?.
¿Y el sur del departamento? ¡Con el agua al cuello desde julio de 2010!. ¡Y nadie se dio cuenta! Mucho menos quien jugaba a ser gobernador. Él dirá, y con toda razón, que tiene muchos líos judiciales para estar pendientes de “una partida de campesinos analfabetas desagradecidos que sí joden”.
General Bonnet, no se le ocurra si quiera preguntar qué es Cormagdalena. Nadie sabe. Y mucho menos pregunte qué hacen. Ellos mismos no saben. Eso es una cosa que no tiene ni pies ni cabeza. Pero eso sí: con un batallón de gente que hace tanto que nunca hace nada. Si alguna vez han hecho algo es herir más la naturaleza en vez de cuidarla. Le digo más: Cormagdalena no existe, General. Lo único que existe con ese nombre es una oficina en Santa Ana cuyos miembros salen a los caminos a poner un aviso metálico con ese nombre sobre un árbol adhiriéndolo a él con un clavo del tamaño de su ineficacia y de su ineficiencia. Menos mal que por ahí estaba Rafael Medina Brochero y le pidió perdón….al árbol, por supuesto, y lo liberó de semejante crucifixión.
Ayy, general Bonnet, ojalá logre amansar ese potro al que se montó. Porque la tarea es grande. No es fácil depurar tantas secretarías ni aguantar la presión de los que siempre se han robado al departamento para que usted sea uno más de ellos.
Pero de lo que sí puede estar seguro el departamento en general es que habrá redención, que la ayuda a los damnificados del invierno llegará a cada persona, a cada familia, a cada pueblo, y no se utilizará para politiquería en este año de elecciones regionales, sencillamente porque al frente del departamento está un caballero. Eso es seguro. Cómo dicen en San Fernando, Magdalena: “más seguro que mango maduro en boca de puerca”.
El sur espera. Si esperó lo mucho puede esperar lo poco, que se convierte en mucho porque viene con usted, General.
FABIO FERNANDO MEZA
fafermezdel@gmail.com
ene.05.11
domingo, 5 de diciembre de 2010
PARA EL CANTANTE FARID ORTIZ ES MÁS RENTABLE SALUDAR QUE CANTAR
“Por cada saludo yo cobraba por persona entre 5 y 6 millones de pesos y llegué a un monto que por poquito no pisé los 200 millones de pesos…Me acaba de llamar un joven que pagó y el papá es el alcalde de Sincelejo y quiere que le devuelva el dinero”. Son declaraciones de Carlos Alberto Redondo, representante del cantante Farid Ortiz, quien se inmutarse le cuenta al periódico El Pilón, de Valledupar, algo que raya en lo censurable y vergonzoso.
¿Cómo es posible que se ventile esto sin una pizca de pudor y de manera pública? ¿Será este el común denominador de todos los representantes de los grupos vallenatos? ¿Es que no tienen vergüenza, carajos?
O sea que al cantante Farid Ortiz poco le importa si canta o no canta, si graba o no graba bien, si las canciones son dignas de su cd, a él lo que le interesa es reunir millones y millones vendiendo saludos a diestra y siniestra. Para él, al parecer, eso es más rentable. Qué tristeza, señor Farid Ortiz, porque me imagino que su representante actúa así de esa manera tan “formidable” con su consentimiento.
Y una pregunta idiota ¿Ese es el amor por nuestra música señor Ortiz? ¿Es que para usted todo tiene que ser 6 ceros a la derecha? Está bien que ha pasado hambre pero ventilar esos asuntos no creo que lo engrandezcan ni como cantante ni como persona ni a usted ni a su avaro representante.
La casa disquera a lo mejor no le incluyó los saludos porque no tenía un pedazo de su pastel, dele un poquito de los casi 200 millones para que vea como le arreglan el asunto, “respetado cantante”.
En una entrevista al periódico El Espectador, el cantante Poncho Zuleta dice: “cuando empezamos no teníamos el signo pesos pegado en la frente, uno mostraba en las parrandas lo que componía. Eso valía una ‘pea’, un sancocho, una novilla, unos zapatos o un sobrero…un cariño. Eso nos generó un sentimiento, no teníamos el afán comercial. Claramente llegó el momento en que tenían que pagarnos, pero 15 años después…Ahora, incluso, hay una faceta delicada y fea…Eso de los saludos lo inventamos nosotros. Ahora están cobrando por eso. Es feo e indigno…”
Cantantes que se ganan un promedio de 30 millones por cantar un promedio de 2 horas y que según se ve no le deben nada a nadie, es lo que hoy abunda en la música vallenata. Cantantes que no saben qué es vallenato engrosan las filas de este hermoso folclor sólo porque no tienen sentimiento sino asquerosas chequeras.
El saludo se inventó para de cierta manera agradecerle a alguien algún favor, o a un sitio o una circunstancia. Todo gratis. El mejor pago era la alegría de la persona aludida.
Hoy Farid Ortiz cobra, según su desvergonzado representante, entre 5 y 6 millones de pesos (depende el marrano). Él se hizo sólo y nadie le ayudó a nada. No le debe un saludo gratis a nadie.
Me imagino que detrás de este polémico cantante se van muchos de sus colegas en cuanto a cobrar por nombrar a alguien se refiere. La triste y decepcionante diferencia radica en que son, si se quiere, un poco más recatados, lo manejan con un perfil bajo y no lo viven diciendo a los cuatro vientos.
Yo le sugiero a este cantante y a los que lo imitan en los cobros tan exagerados, que no le ponga letra a las melodías que grabe, que sobre la pista salude a todos los que tengan 5 ó 6 millones y llene las canciones de saludos. Así tendrá toda la plata del mundo a expensas de idiotas útiles. Además, si este cantante y quienes lo secundan le cobra a los amigos para saludarlos, no es amigo de nadie.
A veces uno se pone a escuchar canciones clásicas, vallenatos hermosos, y hasta el saludo hace juego con lo que expresa la canción y se nota que sale del alma del cantante. Hoy todo eso ha cambiado: saludos simples, pagos, y sin garbo”, que no dan ganas de escucharlos
Farid, ¿Y si alguien desea que lo saludes en la canción que rompe el cd, es más caro que si lo haces en la última? ¿De cuánto estamos hablando? ¿Si no vendes los saludos no tienes para el suero que te complete la yuca para el desayuno?
Lo que falta ahora para completar este acto tan bochornoso es que salga alguna denuncia desde Sincelejo diciendo que la plata que le pagaron al cantante para que salude al hijo del alcalde es dinero público. Sería lo último.
Qué asco. Qué decepción. Hasta donde han llegado algunos llamados “cantantes vallenatos”. No tienen dignidad ni orgullo. Tienen es hambre de 6 ceros a la derecha y nada de amor por lo que hacen ni mucho menos respeto a sus seguidores.
FABIO FERNANDO MEZA
¿Cómo es posible que se ventile esto sin una pizca de pudor y de manera pública? ¿Será este el común denominador de todos los representantes de los grupos vallenatos? ¿Es que no tienen vergüenza, carajos?
O sea que al cantante Farid Ortiz poco le importa si canta o no canta, si graba o no graba bien, si las canciones son dignas de su cd, a él lo que le interesa es reunir millones y millones vendiendo saludos a diestra y siniestra. Para él, al parecer, eso es más rentable. Qué tristeza, señor Farid Ortiz, porque me imagino que su representante actúa así de esa manera tan “formidable” con su consentimiento.
Y una pregunta idiota ¿Ese es el amor por nuestra música señor Ortiz? ¿Es que para usted todo tiene que ser 6 ceros a la derecha? Está bien que ha pasado hambre pero ventilar esos asuntos no creo que lo engrandezcan ni como cantante ni como persona ni a usted ni a su avaro representante.
La casa disquera a lo mejor no le incluyó los saludos porque no tenía un pedazo de su pastel, dele un poquito de los casi 200 millones para que vea como le arreglan el asunto, “respetado cantante”.
En una entrevista al periódico El Espectador, el cantante Poncho Zuleta dice: “cuando empezamos no teníamos el signo pesos pegado en la frente, uno mostraba en las parrandas lo que componía. Eso valía una ‘pea’, un sancocho, una novilla, unos zapatos o un sobrero…un cariño. Eso nos generó un sentimiento, no teníamos el afán comercial. Claramente llegó el momento en que tenían que pagarnos, pero 15 años después…Ahora, incluso, hay una faceta delicada y fea…Eso de los saludos lo inventamos nosotros. Ahora están cobrando por eso. Es feo e indigno…”
Cantantes que se ganan un promedio de 30 millones por cantar un promedio de 2 horas y que según se ve no le deben nada a nadie, es lo que hoy abunda en la música vallenata. Cantantes que no saben qué es vallenato engrosan las filas de este hermoso folclor sólo porque no tienen sentimiento sino asquerosas chequeras.
El saludo se inventó para de cierta manera agradecerle a alguien algún favor, o a un sitio o una circunstancia. Todo gratis. El mejor pago era la alegría de la persona aludida.
Hoy Farid Ortiz cobra, según su desvergonzado representante, entre 5 y 6 millones de pesos (depende el marrano). Él se hizo sólo y nadie le ayudó a nada. No le debe un saludo gratis a nadie.
Me imagino que detrás de este polémico cantante se van muchos de sus colegas en cuanto a cobrar por nombrar a alguien se refiere. La triste y decepcionante diferencia radica en que son, si se quiere, un poco más recatados, lo manejan con un perfil bajo y no lo viven diciendo a los cuatro vientos.
Yo le sugiero a este cantante y a los que lo imitan en los cobros tan exagerados, que no le ponga letra a las melodías que grabe, que sobre la pista salude a todos los que tengan 5 ó 6 millones y llene las canciones de saludos. Así tendrá toda la plata del mundo a expensas de idiotas útiles. Además, si este cantante y quienes lo secundan le cobra a los amigos para saludarlos, no es amigo de nadie.
A veces uno se pone a escuchar canciones clásicas, vallenatos hermosos, y hasta el saludo hace juego con lo que expresa la canción y se nota que sale del alma del cantante. Hoy todo eso ha cambiado: saludos simples, pagos, y sin garbo”, que no dan ganas de escucharlos
Farid, ¿Y si alguien desea que lo saludes en la canción que rompe el cd, es más caro que si lo haces en la última? ¿De cuánto estamos hablando? ¿Si no vendes los saludos no tienes para el suero que te complete la yuca para el desayuno?
Lo que falta ahora para completar este acto tan bochornoso es que salga alguna denuncia desde Sincelejo diciendo que la plata que le pagaron al cantante para que salude al hijo del alcalde es dinero público. Sería lo último.
Qué asco. Qué decepción. Hasta donde han llegado algunos llamados “cantantes vallenatos”. No tienen dignidad ni orgullo. Tienen es hambre de 6 ceros a la derecha y nada de amor por lo que hacen ni mucho menos respeto a sus seguidores.
FABIO FERNANDO MEZA
miércoles, 1 de diciembre de 2010
DIOMEDES DÍAZ: ‘EL PIPÓN’
“Maestro, vamos a cantarle la última a esta gente…”. Sí, es Diomedes Díaz, cuando “no tenía la panza como bangaño”, suplicándole al ‘gran Colacho’ que no se bajara de la tarima y lo acompañe con una canción más para complacer a esa gente samaria que ha estado embobada escuchándolo toda la noche.
No eran otros tiempos. Todos los tiempos han sido para este cantor de penas y desencantos, de subidas y de bajadas. De alegrías. Los mismos como él con sus actos los moldea. Aunque a veces han sido más de bajadas.
Su timidez a enfrentarse con la realidad lo vuelve agresivo y más cuando no acude el verso espontáneo en su ayuda para sacarlo de aprietos. Tranquilo, hermano, tranquilo. Quizás cuando enfrente todos esos monstruos que no dejan ser ni hacer lo que de verdad es y les lance un jab y los mande a la lona, volverá a sonreír como aquella tarde cuando vio su nombre en letras de molde plasmado en la caratula de su primer disco. Y siguió sonriendo aunque fue un fracaso su primera incursión en el canto.
Debo confesar que millones de personas todos los días desean oír su voz, yo, en cambio, corro para mi casa de San Fernando donde en un rincón están guardados los casetes piratas de sus cantos y de sus presentaciones en vivo y mi alma se funde con ese ambiente y hasta lo acompaño a cantar un verso que sale de la noche y que sabe a madrugada: “miren cómo es la vida/ para mí esto es un detalle/ Diomedes se va p’al Valle/ Jaime Pérez pa’ Barranquilla…Y al despedirse, el eterno presentador del ídolo de multitudes dice: “Adiós, amigos, adiós, Rio Hacha, caramba, ese adiós, ese adiós que inventó la tristeza…”
¿Por qué hoy no lo haces, Cacique? ¿Por qué no haces de cuenta que estás otra vez en Rio Hacha “muy malo de la garganta debido a la profesión, yo canto de corazón y sin tantas arandelas, que viva Rio Hacha entera aquí dejo mi Corazón?”
Es que no han pasado los años. Tú eres como las tejas Ajover, Cacique: “No te pasan los años, únicamente la luz”
¿Es que no te escuchas? Vuelve a oír tus discos de antaño ¡Eres el mismo de siempre! Eres el ‘pela’ o’ aquel que se encerraba en la habitación de su casa con el casete de ‘El Cóndor Herido’ recién salido del horno a escucharlo y a volverlo a escuchar y le transmitías esa alegría y ese triunfo a todos los que te rodeaban. Ese eres tú. “Este es Diomedes, este (y te golpeabas el pecho) y no el que dicen los periódicos, decías en una presentación en Barranquilla. ¿Por qué no te lo repites tú mismo de vez en cuando? Sería bueno para tu autoestima que te golpearas el pecho con esa verdad de a puño como aquella vez en Barranquilla. Tú eres inmenso. Saca a flote ese ser humano noble y sensible que hay en ti.
¿Quién dijo que no te puedes equivocar?. Pero si eres un ser humano, Diomedes, alguna vez tú decías en guajiro limpio: “El que no trompica, no alza el pie”. Tú no eres menos que eso: una persona que cada día que se levanta, se levanta con él todo un legado, toda una herencia, todo un pueblo a respirar, a soñar. Tú tienes derecho a soñar, a realizar tus deseos, a pedir perdón, a cada día ser mejor persona, a superarte, hasta de reírte de esas vainas raras de la vida como lo hacías antes: “Ja, ja, ja…¡vaya al carajo Señor Abogado”!. ¿Te acuerdas? ¿Acaso no sabes que todo fracaso deja una enseñanza? ¿Olvidaste aquellos tiempos cuando los cantantes vallenatos de moda de cuando comenzabas te tiraban la puerta en la cara o se negaban a recibir “al indio ese, voz de chivato, que sí jode”; para no escuchar la canción que acababas de componer y que al final terminaban grabándote?. Tú, Cacique, no te dabas por vencido, que yo recuerde. Al contrario: eso te daba más bríos para seguir y demostrar lo que es capaz un cardón guajiro en tierra mala. Y mira que hoy eres más que aquellos que de ti se burlaban y no daban un peso por ti. Eres más que aquellos que te decían que “más lejos llego yo montado en un burro fumándome un tabaco”
Hey, tú no tienes que volver a vivir. ¡Si siempre has vivido, por Dios!. ¿Es que no te has dado cuenta que sólo tú a través de tus cantos hiciste comprender qué es dormir en los pañales de una canción vallenata y levantarse a las 4 de la mañana tarareando “una de las canciones que canto yo?” ¿Olvidaste, Cacique, que el día no es igual si no se amanece con una totuma de tinto caliente en la mano y una canción tuya en los labios, silbándola?
¡Pellízcate, tú estás vivo!. No te pongas a contar en cuántos corazones amaneces cada día porque nunca terminarías, amigo. No mires para atrás ¿Para qué?. No vale la pena. Más bien sigue cultivando los valores que tus padres te inculcaron, sí, esos que te han hecho grande. Recuerda que “el hombre importante es aquel hombre que por su sencillez todos los tratan”. Eso no lo digo yo. Lo dices tú. Tú cargas el terrón del talento en la mochila y tú con ese barro moldeas cantos impresionantes que incluso han reconciliado millones de corazones.
Además, piensa que tú no has ganado nada todavía por muy importante que parezca el Grammy. “Los mejores días están por venir, primo”, como te diría un guajiro de hacha y machete.
Tú no sabes hacer otra cosa bien que no sea cantar. Ni siquiera sabes sembrar bien un palo de yuca porque lo siembras con los botones para abajo.
Alguna vez cuando alguien te preguntó para qué carajos habías nacido, respondiste: “el que nace pa’ pipón, ni que lo fajen chiquito”. Tú, Cacique, naciste para cantar…Para eso…Pa’ pipón’… Si nunca dejaste que te fajaran ¿por qué te dejarás ahora?
FABIO FERNANDO MEZA
fafermezdel@gmail.com
No eran otros tiempos. Todos los tiempos han sido para este cantor de penas y desencantos, de subidas y de bajadas. De alegrías. Los mismos como él con sus actos los moldea. Aunque a veces han sido más de bajadas.
Su timidez a enfrentarse con la realidad lo vuelve agresivo y más cuando no acude el verso espontáneo en su ayuda para sacarlo de aprietos. Tranquilo, hermano, tranquilo. Quizás cuando enfrente todos esos monstruos que no dejan ser ni hacer lo que de verdad es y les lance un jab y los mande a la lona, volverá a sonreír como aquella tarde cuando vio su nombre en letras de molde plasmado en la caratula de su primer disco. Y siguió sonriendo aunque fue un fracaso su primera incursión en el canto.
Debo confesar que millones de personas todos los días desean oír su voz, yo, en cambio, corro para mi casa de San Fernando donde en un rincón están guardados los casetes piratas de sus cantos y de sus presentaciones en vivo y mi alma se funde con ese ambiente y hasta lo acompaño a cantar un verso que sale de la noche y que sabe a madrugada: “miren cómo es la vida/ para mí esto es un detalle/ Diomedes se va p’al Valle/ Jaime Pérez pa’ Barranquilla…Y al despedirse, el eterno presentador del ídolo de multitudes dice: “Adiós, amigos, adiós, Rio Hacha, caramba, ese adiós, ese adiós que inventó la tristeza…”
¿Por qué hoy no lo haces, Cacique? ¿Por qué no haces de cuenta que estás otra vez en Rio Hacha “muy malo de la garganta debido a la profesión, yo canto de corazón y sin tantas arandelas, que viva Rio Hacha entera aquí dejo mi Corazón?”
Es que no han pasado los años. Tú eres como las tejas Ajover, Cacique: “No te pasan los años, únicamente la luz”
¿Es que no te escuchas? Vuelve a oír tus discos de antaño ¡Eres el mismo de siempre! Eres el ‘pela’ o’ aquel que se encerraba en la habitación de su casa con el casete de ‘El Cóndor Herido’ recién salido del horno a escucharlo y a volverlo a escuchar y le transmitías esa alegría y ese triunfo a todos los que te rodeaban. Ese eres tú. “Este es Diomedes, este (y te golpeabas el pecho) y no el que dicen los periódicos, decías en una presentación en Barranquilla. ¿Por qué no te lo repites tú mismo de vez en cuando? Sería bueno para tu autoestima que te golpearas el pecho con esa verdad de a puño como aquella vez en Barranquilla. Tú eres inmenso. Saca a flote ese ser humano noble y sensible que hay en ti.
¿Quién dijo que no te puedes equivocar?. Pero si eres un ser humano, Diomedes, alguna vez tú decías en guajiro limpio: “El que no trompica, no alza el pie”. Tú no eres menos que eso: una persona que cada día que se levanta, se levanta con él todo un legado, toda una herencia, todo un pueblo a respirar, a soñar. Tú tienes derecho a soñar, a realizar tus deseos, a pedir perdón, a cada día ser mejor persona, a superarte, hasta de reírte de esas vainas raras de la vida como lo hacías antes: “Ja, ja, ja…¡vaya al carajo Señor Abogado”!. ¿Te acuerdas? ¿Acaso no sabes que todo fracaso deja una enseñanza? ¿Olvidaste aquellos tiempos cuando los cantantes vallenatos de moda de cuando comenzabas te tiraban la puerta en la cara o se negaban a recibir “al indio ese, voz de chivato, que sí jode”; para no escuchar la canción que acababas de componer y que al final terminaban grabándote?. Tú, Cacique, no te dabas por vencido, que yo recuerde. Al contrario: eso te daba más bríos para seguir y demostrar lo que es capaz un cardón guajiro en tierra mala. Y mira que hoy eres más que aquellos que de ti se burlaban y no daban un peso por ti. Eres más que aquellos que te decían que “más lejos llego yo montado en un burro fumándome un tabaco”
Hey, tú no tienes que volver a vivir. ¡Si siempre has vivido, por Dios!. ¿Es que no te has dado cuenta que sólo tú a través de tus cantos hiciste comprender qué es dormir en los pañales de una canción vallenata y levantarse a las 4 de la mañana tarareando “una de las canciones que canto yo?” ¿Olvidaste, Cacique, que el día no es igual si no se amanece con una totuma de tinto caliente en la mano y una canción tuya en los labios, silbándola?
¡Pellízcate, tú estás vivo!. No te pongas a contar en cuántos corazones amaneces cada día porque nunca terminarías, amigo. No mires para atrás ¿Para qué?. No vale la pena. Más bien sigue cultivando los valores que tus padres te inculcaron, sí, esos que te han hecho grande. Recuerda que “el hombre importante es aquel hombre que por su sencillez todos los tratan”. Eso no lo digo yo. Lo dices tú. Tú cargas el terrón del talento en la mochila y tú con ese barro moldeas cantos impresionantes que incluso han reconciliado millones de corazones.
Además, piensa que tú no has ganado nada todavía por muy importante que parezca el Grammy. “Los mejores días están por venir, primo”, como te diría un guajiro de hacha y machete.
Tú no sabes hacer otra cosa bien que no sea cantar. Ni siquiera sabes sembrar bien un palo de yuca porque lo siembras con los botones para abajo.
Alguna vez cuando alguien te preguntó para qué carajos habías nacido, respondiste: “el que nace pa’ pipón, ni que lo fajen chiquito”. Tú, Cacique, naciste para cantar…Para eso…Pa’ pipón’… Si nunca dejaste que te fajaran ¿por qué te dejarás ahora?
FABIO FERNANDO MEZA
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